Panattoni Park Miranda de Ebro es la gran apuesta de Panattoni Iberia para ser la referencia a nivel logístico en el norte de España. Ubicado en una posición estratégica para el transporte y la logística, este parque logístico conformado por un almacén de 62.000m2 multinquilino, y la posibilidad de construir un segundo almacén de 70.000m2 en la parcela adyacente, consolida la posición de la propiedad por el mercado ibérico.
Un proyecto que presenta la innovación, la eficiencia energética y la sostenibilidad como las señas de identidad de un proyecto con carácter propio y en busca de la excelencia en el cumplimiento de la normativa.
Algo en lo que representan un papel crucial los sistemas de control de la iluminación de B.E.G., que garantizan la mejor calidad lumínica en espacios de gran altura y en los que la flexibilidad y la automatización marcan la diferencia.
Desafíos y soluciones
Uno de los principales desafíos del proyecto fue la altura libre de almacenamiento vertical de 11,13 metros, que requería soluciones de iluminación específicas.
También se buscaba suprimir la dependencia de los interruptores manuales a través de sistemas de control automatizados.
Grandes retos ante los que la gama de detectores DALI de B.E.G. era la solución perfecta para salvar las grandes alturas y enviar los datos correctos al BMS (sistema que automatiza y supervisa aspectos como la climatización, iluminación, suministros y seguridad). A esto había que añadir la interoperabilidad que aportan los productos bajo la certificación DALI-2, y que ayudan a adaptarse a los cambios del futuro.
Objetivo
El gran reto era alcanzar la certificación Breeam Excellent, uno de los más altos niveles dentro de la escala de la certificación de construcción sostenible. Y para conseguir el máximo ahorro energético a través del aprovechamiento de la luz natural y regular el consumo según la ocupación del espacio, entra en juego el control de la iluminación.
El contexto
Panattoni Park Miranda de Ebro es un ambicioso proyecto que aspira a convertirse en referencia nacional dentro del sector logístico y consolidar a la localidad castellanoleonesa como gran modelo industrial en el norte de España.
El lugar elegido para esta espectacular obra de ingeniería es una parcela de 284.779 m2 en la que se están construyendo dos edificios en dos fases. La primera es un edificio de 62.000 m2 de los que 1.700 m2 están destinados a zona de oficina; mientras que la segunda fase permitirá construir un almacén “llave en mano” con una superficie bruta alquilable de 70.000 m2, con 3.530 m2 de ellos para oficinas.
Amplios espacios que permiten operar a varios inquilinos y que cuentan con una altura libre de almacenamiento vertical de 11,13 metros, 156 muelles de carga y descarga, 35 metros de playa de maniobra para camiones y 1.292 plazas de aparcamiento para vehículos.
Un centro logístico adaptado a la normativa y las especificaciones técnicas actuales en cada una de sus áreas de actuación, incluidos los sistemas de iluminación. En este caso, la apuesta por las soluciones de B.E.G. es toda una garantía del cumplimiento de las certificaciones oficiales exigidas. Además de poder alcanzar el máximo grado de automatización y eficiencia energética.
Las soluciones B.E.G. cuentan con el valor añadido de medir la luz a alturas superiores a la media. También, con la ventaja de ser reconfigurables en el futuro y permitir la interoperabilidad con cualquier fabricante certificado DALI 2. De ahí que estemos ante un proyecto adaptable al paso del tiempo.
El centro logístico: interoperabilidad y medición a grandes alturas como gran reto
Sin duda la gran apuesta de Panattoni Park Miranda de Ebro era conseguir la certificación de construcción sostenible Bream Excellent, uno de los niveles más altos de esta escala de sostenibilidad.
Para ello entraban en juego una instalación fotovoltaica de al menos 100 kW para suministrar energía limpia a cada edificio, plazas equipadas con cargadores para vehículos eléctricos, sistemas de iluminación LED inteligente y detectores de presencia de última generación, sin los cuales no es posible llegar a la máxima excelencia energética.
Otro de los puntos fuertes del proyecto era el ahorro energético a través del control lumínico. De tal forma que se potenciara al máximo el aprovechamiento de la luz natural y se evitara el consumo cuando no hubiera usuarios en cada una de las áreas del centro logístico. Y todo ello, con un sistema de centralizado global preparado para futuras modificaciones que permitiera realizar cambios de configuración y programación “ad hoc”.

Los desafíos y la solución
Entre los principales retos de la zona de playa y almacenaje del centro logístico destacaba una altura libre de 11,13 metros. Una distancia vertical desde el suelo que es cubierta perfectamente con los detectores PD4-BMS- GH-DALI-2.
En este tipo de alturas se puede encontrar con el hándicap de que la medición de la luz no tome la distancia correcta. Un reto que se solucionó gracias a la lente especial de los detectores fabricados por B.E.G., que permiten medir la luz a 90 centímetros del suelo, el punto en el que se deben tener los 150 luxes que marca la normativa. Un factor diferencial respecto a otros competidores dentro de la gama de detectores de grandes alturas con regulación.
Por otro lado, en espacios tan altos, el aporte de luz natural es muy elevado, por lo que no es necesario tener las luminarias en funcionamiento durante buena parte de la jornada. ¿Cuál fue la solución? La implantación de detectores que realizaran un doble control: detectar cuándo la luz fuera insuficiente para poner en marcha la iluminación artificial y aun así, evitar que se encienda si no se detecta presencia.
Otra de las grandes cuestiones tenidas en cuenta por la propiedad en búsqueda de una mejor eficiencia y ahorro energético fue la de suprimir la dependencia de los interruptores manuales.
La flexibilidad también ha jugado un papel relevante en la configuración vertical y horizontal de los pasillos. La regulación de la intensidad de las luminarias LED y el uso de sensores avanzados han permitido conseguir las características lumínicas óptimas a cada espacio independientemente de la altura.
El sistema de iluminación instalado presenta otra ventaja importante como es la interoperabilidad. Los detectores DALI-2 de B.E.G. permiten la conectividad con cualquier dispositivo certificado con este protocolo de comunicación, de tal forma que se evitan trabas a la hora de realizar hipotéticos cambios más adelante.
La automatización en la zona de oficinas
La tecnología utilizada para el sistema de control de la iluminación del edificio de oficinas de Panattoni Park Miranda de Ebro fue diferente al del resto de la instalación.
Si bien el objetivo era conseguir el máximo grado de autonomía a través de sensores que enciendan la luz o regulen su intensidad en este caso se dejó abierta la posibilidad de que el usuario pudiera intervenir manualmente en la iluminación a través de interruptores.
Las oficinas dentro de un parque logístico suelen ocasionar un coste económico elevado. Aparte de tener que cumplir con el Código Técnico de Edificación (CTE), que obliga entre otras cosas a que cualquier luminaria a menos de 5 metros de una ventana debe estar regulada, con las luminarias perimetrales DALI y los detectores de la familia DALI Compact (DACO) -como el del modelo PD2N-M-DACO-1C DALI-2- han sido la solución perfecta para cumplir con todos los requisitos del CTE.
Mientras, en los aseos y en zonas de paso como pasillos y escaleras se ha implantado la solución más sencilla y automática posible de cara a conseguir el máximo ahorro.
B.E.G. en el desarrollo del proyecto
B.E.G es uno de los proveedores de confianza LEVITEC. Una relación cimentada en base a la experiencia y conocimiento del sector logístico y la especialización de sus productos para el control de la iluminación en este tipo de espacios. Especialmente en grandes alturas, donde B.E.G es el gran referente en España, con capacidad para ofrecer una luz de calidad incluso a 16 metros del suelo.
En el caso de Panattoni Park Miranda de Ebro, la propiedad quería tener un sistema BMS que le diera acceso al control y monitorización de los datos recogidos en cada una de las áreas de trabajo, ya sean oficinas, zona de playa o almacenes.
La interoperabilidad que aportan los detectores certificados DALI-2 de B.E.G. ha hecho posible el envío de la información recogida a la controladora instalada de otro fabricante y resolver la necesidad de control de la luz.
Los productos de B.E.G. ofrecían calidad y versatilidad para cumplir con su cometido de autonomía, automatización y ahorro energético independientemente del área en el que se instalen. Además, con el valor añadido de realizar una medición fiable de la iluminación gracias a las lentes especiales con la que van equipadas sus detectores.
Implementar un sistema de control global en un centro logístico como este requiere no solo de un buen conocimiento del sector y la mejor calidad. La comunicación entre los diferentes actores resulta fundamental. Y B.E.G. mantiene una excelente relación con LEVITEC que posibilita el entendimiento de las necesidades de su proyecto sin necesidad de realizar un trabajo previo de ingeniería.







