Delta Verd: una referència clau en la transició ecològica

Delta Verd tiene como objetivo ser una actuación de referencia, un proyecto faro sobre cómo afrontar la transición energética en esta zona de muy alta contribución a la economía del país, adaptado a las exigencias de una descarbonización efectiva. La iniciativa tiene como requisitos actualizar y desplegar infraestructuras de redes energéticas que permitan vertebrar las estructuras necesitadas por cada sector económico dentro de la zona.

La lucha contra el cambio climático comporta una rápida y progresiva desfosilización tal y como la COP29 incluyó en sus conclusiones. Esto comporta el despliegue de nuevos modelos energéticos sostenibles y respetuosos con el medio, incluyendo iniciativas de energías renovables dirigidas por los propios ciudadanos y/o entidades y/o empresas que permitan abrir caminos para lograr una transición ecológica.

Por tanto, nuevos conceptos como “energía comunitaria” o “comunidades energéticas locales” o “comunidades de energías renovables” se convierten en realidades para describir iniciativas, implicando la generación, distribución, almacenamiento y distribución de energía renovable a una escala de base local, para gestionar de forma inteligente acciones energéticas colectivas por los miembros constitutivos de la comunidad y empresas integradas en el territorio de la comunidad.

En este sentido, la energía comunitaria hace referencia a acciones donde los miembros de una comunidad poseen o participan en la producción y/o el uso de energía sostenible, consiguiendo la aceptación pública de los nuevos modelos energéticos y facilitando la atracción de inversiones público-privadas por una transición energética limpia.

A nivel operativo, se trata de un concepto dinámico. Históricamente, no ha habido una definición cerrada de lo que comprende una comunidad energética, pero sí parte de una unión o acuerdo para ofrecer iniciativas energéticas que beneficien a los miembros de una comunidad donde las nuevas opciones para una gestión energética inteligente, en base a la agregación, flexibilidad y control, permitan la optimización en el uso de energía y reducir costes energéticos.

Estos conceptos y formas de actuación cobran especial relevancia al considerar zonas de muy alta actividad económica, como lo es la zona del delta del Llobregat. Ésta está formada por una extensa llanura que ocupa casi 100 km² delimitada por el macizo del Garraf-Ordal (límite NW), la colina de Montjuïc (E) y la sierra de Collserola (N), llegando hasta el desfiladero de Sant Andreu de la Barca, en el norte. La proximidad de Barcelona hace que en esta zona hayan ubicados muchos servicios, como vías de comunicación, zonas industriales, instalaciones portuarias, el aeropuerto de El Prat, zonas de viviendas, zonas comerciales, zonas logísticas, depuradoras, desaladoras, centros de datos, etc., fuertemente dependientes del suministro de energía renovable dentro de un modelo de descarbonización, a lo que se suma el hecho de  que en esta área se encuentra también la tercera zona húmeda más importante de Catalunya, que forma parte de la red Natura 2000 como Zona de especial protección para las aves (ZEPA), una figura de protección que reconoce su importancia en el marco de la directiva Hábitats de la Unión Europea.

Todos y cada uno de estos aspectos nos lleva a la gran significación y trascendencia que tiene la planificación energética para este Delta. Es por ello que se impulsa una nueva iniciativa denominada “Delta Verd” como una supra-comunidad energética para optimizar los recursos energéticos sostenibles necesarios y, de esta forma, evitar o minimizar dentro de las normativas los impactos ambientales de las diferentes unidades de actuación ubicadas en la extensión de 100 km2, equivalente a un cuadrado de 10 Km de lado, y que es una de las zonas más relevantes del sur de Europa en volumen de transporte, importancia logística y peso económico. Esta situación se ajusta perfectamente al marco legal recomendado por la comunidad europea para facilitar el despliegue de la transición energética y cumplir los objetivos 2030 y 2050 para desplegar una energía comunitaria.

Delta Verd tiene como objetivo ser una actuación de referencia, un proyecto faro sobre cómo afrontar la transición energética en esta zona de muy alta contribución a la economía del país, adaptado a las exigencias de una descarbonización efectiva. La iniciativa tiene como requisitos actualizar y desplegar infraestructuras de redes energéticas que permitan vertebrar las estructuras necesitadas por cada sector económico dentro de la zona.

En este contexto, Delta Verd, quiere implicar a las principales organizaciones del territorio adscrito a la región del Delta con el objetivo de:

  • Compartir información energética relevante en lo referente a los consumos y capacidad de producción de energía renovable de kilómetro cero.
  • Consensuar políticas energéticas comunes para dotar de flexibilidad, agregación, almacenamiento y capacidad de integración de energías renovables para producir distintos vectores energéticos.
  • Promover las mejores prácticas medioambientales para maximizar la sostenibilidad, además de fomentar sinergias, impulsando el desarrollo sostenible y la eficiencia energética en todo el Delta

Mapa 3D de la zona “Delta Verd”

La iniciativa contempla varios ejes de actuación para satisfacer los requisitos necesarios para disponer de una apropiada declaración de la huella de carbono por parte de todos los organismos, empresas, logística, industria y entidades que son actores en el Delta.

La declaración afecta principalmente al origen de las fuentes de energías, la optimización de los procesos en el uso de la energía, las fuentes energéticas utilizadas para la recepción o movimiento de mercancías, así como el transporte de pasajeros. Además, prevé también garantizar el acceso y la disponibilidad de infraestructuras energéticas. Por eso, los ejes de actuación se prevén focalizar en aspectos estratégicos esenciales en los planes de transición energética para gestionar la energía de una zona territorial de alta productividad y funcionalidad como una gran comunidad energética, a partir de energía de kilómetro cero y competada mediante PPA. Estas actuaciones se concretan en 7 pilares de actuaciones:

Ejemplos de módulos fotovoltaicos y fachadas inteligentes sensorizadas para optimizar la producción de energía. En la parte superior derecha ejemplo del sistema sensórico instalado (fuente IREC)

  • Fuentes de energía: despliegue de los potenciales recursos, kilómetro cero, en fotovoltaica inteligente, agro-fotovoltaica, mini eólica, bioenergía, geotérmica y, finalmente, previsiones de PPA. Implementar una red sistemas de energía renovable sensorizados para facilitar la optimización de la energía producida y facilitar su integración en una red inteligente.
  • Almacenamiento de energía. Sistemas estacionarios de almacenamiento. Baterías y sistemas alternativos. Implementar sistemas híbridos, combinación de diferentes tecnologías de última generación de almacenamiento de energía eléctrica.
  • Eficiencia y ahorro energético. Optimización en el consumo energético, ahorro energético, electrificación, gestión flexible y agregada de la energía, uso de vectores energéticos alternativos (hidrógeno, metanol, amoníaco, combustibles sintéticos).
  • Gestión inteligente de la energía. Optimizar la gestión inteligente como gran comunidad energética incorporando flexibilización, agregación y herramientas de inteligencia artificial.
  • Redes eléctricas: capacidad y robustez. Planificación en 2050 y digitalización. Promover las tecnologías de electrificación como, por ejemplo, bombas de calor industrial u hornos eléctricos como vía para la descarbonización en donde no existen industrias o situaciones de difícil abatimiento de las emisiones de CO2.
  • Infraestructuras Hidrógeno y otros vectores energéticos alternativos (metanol, amoníaco, biometano, SAF, MGO). Utilizar los excedentes y/o la propia gestión en la producción de energía para producir otros vectores energéticos según necesidades y demanda locales.
  • Valorización energética de los residuos e impulso a la economía circular a partir de fuentes renovables. Racionalizar la descarbonización dentro de una economía circular incluyendo fuentes biogénicas.

Estos ejes de actuación buscan poder validar la funcionalidad de la propia propuesta de Delta Verd como una unidad energética de gran comunidad energética dentro de los nuevos modelos de transición ecológica respetuosa con el medio, así como validar la implementación y despliegue integral de los componentes claves del Delta Verd, señalados en sus ejes de actuación, como referentes para facilitar una economía descarbonizada en todas partes, pero especialmente en Catalunya.

Juan Ramon Morante

Fundació Institut de Recerca en Energia de Catalunya, IREC

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